viernes, 9 de octubre de 2009

Nunca podrán



(A Juan Antonio Llopart)


Defendiste con la espada de la razón
La más digna de las causas,
La cultura, la nación, la idea
Y una historia defenestrada.


Te ha tocado vivir
Tiempos oscuros,
De valores transgredidos,
Repudiaste el dinero
Como adalid quijotesco,
Te entregaste a pelear por entero
Por la libertad y la justicia,
Que quitaron a tu pueblo.

Arriesgaste tu hacienda, reputación y futuro,
Editando con esmero y valentía,
Defendiendo al oprimido,
Al silenciado e incomprendido,
Y por esto pagaste un precio.

Nos querían ver callados,
Sin razón ni voz ni voto,
Como modernos herejes,
Cínicos defensores
De la mentira y el oprobio.

Resistir es muy difícil,
Y más en un mundo de locos,
Al que delinque perdonan
Y al que no se somete castigan.

En una sociedad de cobardes,
De oscuras intenciones,
Rompiste tú el hielo,
Renunciando a vida fácil
Y empeñando a los tuyos.

Claudicar es camino correcto,
Olvidar las ofensas,
Soportando humillaciones,
Vendiéndose a uno mismo,
y rendirse sin condiciones.

Pero tú has renunciado siempre,
A andar por el camino marcado,
Retando a la calumnia,
Plantando cara a la desidia.

Por esto te reservaron,
Como castigo implacable,
La más firme condena,
Para un alma libre y pura,
Que ni se hunde ni somete.

Nunca podrán estos perros,
De corbata, porra y toga,
Matar tus pensamientos,
Cual persona que vive soñando,
Por el bien de su comunidad,
Quien te conozca te deberá gratitud,
Pues es siempre de admirar,
Quien desprecia la esclavitud.

Dos inviernos estarás en la sombra
Y en el fuego quemarán tu obra,
Pero quien conozca la verdad
Vivirá siglos erguido,
Para defenderte con palabra y obra,
De las acusaciones de unos bastardos,
Que no tuvieron que haber nacido.

Escribo estas palabras,
Con tristeza y amargura,
Pues todos nos sentimos heridos,
Y tu ausencia será dura,
Pero no te preocupes camarada,
Tus militantes estaremos a la altura.

Llegará un día que recuerdes,
Como lejana esta pesadilla,
El sol brillará con fuerza,
Y habrá muerto la tiranía,
El rio pasará con silencio,
Llevándose los sedimentos
Cautiverio y sufrimiento,
Serán hechos del pasado.

Entonces será la hora,
Y hablaremos de nuestras gestas,
De lo andado y lo vivido,
Y de años de haber luchado,
Horas tristes y alegres,
Sustento vivo del recuerdo.

Y es que no pudieron vencernos,
A pesar que lo pagamos caro,
Con resignación y orgullo,
Andamos nuestros pasos,
Con banderas negras en las calles,
Retumbaron nuestros gritos,
Nunca pudieron pararnos,
Porque somos y seremos,
El Movimiento Social Republicano.

***

Joel Iltirkesken 2009

No hay comentarios:

Publicar un comentario

La Solidaridad: TU MEJOR ARMA

La Solidaridad: TU MEJOR ARMA
Deutsche Bank, en todas las Oficinas de Correos y Telégrafos, en concepto de "APOYO SOLIDARIO", número 0019-4466-74-4010000300